OPINIÓN


Antes de emprender el viaje a la IV Cumbre de las Américas, el presidente del BID – Banco Interamericano de Desarrollo, el colombiano Luis Alberto Moreno,
mantuvo una entrevista con el corresponsal del
diario argentino La Nación en EE.UU


Futuro de crecimiento para América Latina

 

-¿Se podrán consensuar criterios comerciales comunes en la cumbre ante la próxima reunión de Doha?

-Sí. El grupo de los 20 (G-20) está liderado por Brasil y la mayoría de los países latinoamericanos acompaña. Lo que piden es la reducción de los subsidios agrícolas que tanto impactan en nuestras economías. Tenemos que apostarle al éxito de esa ronda. Es fundamental para nuestras economías. En la cumbre seguramente habrá muchas conversaciones entre los presidentes sobre esto, aunque quizá no se diga públicamente. Todos los presidentes con producciones agrícolas importantes observan qué puede pasar.

-¿Es optimista sobre América latina?

-Las tendencias son buenas. Las economías están bien y tenemos tres años de crecimiento económico consecutivo, lo que no se ha visto en mucho tiempo. Veo equipos económicos en todos los países que son muy, muy buenos. Y la economía mundial se ve bien. Tendremos otro par de años más de crecimiento, y eso es bueno para América latina.

Elecciones

-¿Cuál es su perspectiva sobre las elecciones que se avecinan en varios países de América latina?

-La gente por lo general se concentra en uno o dos países. La buena noticia es que haya elecciones, que las elecciones sean democráticas, aunque obviamente produzcan mucho debate, como ocurre en cualquier proceso electoral. Pero eso habla mucho de la democracia en América latina. Y desde el BID nos hemos entendido con gobiernos de centro, de derecha, de izquierda, y lo seguiremos haciendo.

-Tras tantos años de ayudar al desarrollo de América latina, ¿cree que en el BID se percibe cierta frustración con los resultados?

-No hay una fórmula mágica para el desarrollo. Hay un conjunto de políticas. El banco, en última instancia, ofrece una cantidad de instrumentos y los países pueden usarlos. Pero el banco no puede reemplazar el liderazgo propio de cada gobierno, aunque tenga gente dedicada a ofrecer fórmulas que ayuden al desarrollo de los países.

-¿Cree que sus relaciones con la Casa Blanca o el Congreso pueden beneficiar o perjudicar al BID?

-Creo que el BID puede cumplir un rol de ayuda para los países de la región en sus relaciones con Washington y yo estoy dispuesto a poner mi parte para ayudar a mejorar ese diálogo. Seré un amigo de América latina