OPINIÓN

Cadenas de custodia


Por Luis Alberto Salinas, Gerente General de EDIPAC S.A.

 

Roberto Candiano

Vea la nota en su formato original, Publicación Impresiones Año3 N°30 Asimpres: .

Según el ejecutivo, la tendencia de exigir a las empresas altos estándares sociales y ambientales, irá creciendo día a día y los clientes finales “demandarán a sus proveedores que les garanticen que los productos que adquieren hayan sido fabricados con insumos sustentables y por empresas responsables”.

Cada vez es más frecuente ver, en los di­ferentes medios de comunicación, la creciente preocupación mundial por el tema del calentamiento global, la pro­tección del medio ambiente y el rol fun­damental que deben jugar los diferentes actores so­ciales, autoridades, personas en general, comunida­des y empresas.

Se le exige a la industria un manejo sustentable de los recursos naturales y que los residuos generados en la fabricación de sus productos, sean manejados de tal forma que no afecten al medio que nos rodea, tanto desde el punto de vista ambiental como social. Para garantizar lo anterior han surgido leyes y nor­mas que regulan estas materias, de manera de entre­gar, así, un planeta más limpio y amigable a las futu­ras generaciones.

El mundo del papel no escapa a esta tendencia y han surgido normas de certificación forestal, tales como la FSC y PEFC, que acreditan que las empresas certifica­das, cumplen con las normas vigentes en la materia. Quienes adquieren que cuentan con alguna de dichas certificaciones artículos (revistas, libros, estuches, cua­dernos, etc.), tienen la seguridad de que estos produc­tos se han fabricado bajo los estándares definidos por cada uno de los sistemas de certificación, guardándose el debido respeto de las disposiciones vigentes.

En el caso de los papeles, se parte del mismo bosque a través de certificaciones forestales, implementando cadenas de custodia para la fabricación de celulosa, fabricación del papel, canales de distribución y, final­mente, el convertidor, de manera de garantizar al con­sumidor final, que los diferentes procesos y transfor­maciones por las que pasó el producto que ahora tiene en sus manos, estaban debidamente certificadas.

Para identificar un producto certificado, se utiliza un sello distintivo que indica el tipo de certificación y generalmente se le acompaña de un número único de licencia, que señala el último eslabón de fabrica­ción o proceso en la cadena de custodia. Además, la factura de un producto certificado también incluye el sello y número de licencia, a objeto de evitar que se comercialicen productos con sello impreso, pero que no cuentan con certificación real de cadena de custo­dia. Quienes privilegian la compra de productos cer­tificados pasan a ser actores activos en la protección de su entorno.

Pienso que una empresa moderna, con visión de futuro y comprometida con la protección el medio ambiente, no sólo debe preocuparse del bienestar de sus traba­jadores, sino también de la sociedad en su conjunto, asegurándole que sus procesos y las materias primas que utiliza son compatibles con este objetivo.

En la industria gráfica nacional, ya existen conver­tidores que forman parte de la cadena de custodia PEFC y que han podido responder a los requerimien­tos de clientes finales, que ya han optado porque sus publicaciones se efectúen en papeles que cuenten con dicha certificación, aumentándoles el acceso a los mercados ya existentes y potenciales.

Esta tendencia de exigir a las empresas altos están­dares sociales y ambientales, irá creciendo día a día y los clientes finales demandarán a sus proveedores que les garanticen que los productos que adquieren hayan sido fabricados con insumos sustentables y por empresas responsables.

Es cierto que esto recién comienza, pero estamos seguros que en un corto plazo será fuerte su incre­mento, abarcando no sólo publicaciones, sino ade­más, estuches, cuadernos, libros y otros productos de cartulinas y papeles.

Por esto, como empresa líder en el mercado de la co­mercialización de papeles y cartulinas, EDIPAC ha ob­tenido en diciembre pasado la certificación de cadena de custodia CERFORT-PEFC, la que le permite ofrecer a sus clientes papeles bond, couche y cartulinas cer­tificadas bajo esa norma, entregando así un elemento diferenciador, que aumenta la competitividad en un mercado cada vez más exigente e informado.