Cadenas de custodia
Por Luis Alberto Salinas, Gerente General de EDIPAC S.A.
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Vea la nota en su formato original, Publicación Impresiones Año3 N°30 Asimpres: .
Según el ejecutivo, la tendencia de exigir a las empresas altos estándares sociales y ambientales, irá creciendo día a día y los clientes finales “demandarán a sus proveedores que les garanticen que los productos que adquieren hayan sido fabricados con insumos sustentables y por empresas responsables”.
Cada vez es más frecuente ver, en los diferentes medios de comunicación, la creciente preocupación mundial por el tema del calentamiento global, la protección del medio ambiente y el rol fundamental que deben jugar los diferentes actores sociales, autoridades, personas en general, comunidades y empresas.
Se le exige a la industria un manejo sustentable de los recursos naturales y que los residuos generados en la fabricación de sus productos, sean manejados de tal forma que no afecten al medio que nos rodea, tanto desde el punto de vista ambiental como social. Para garantizar lo anterior han surgido leyes y normas que regulan estas materias, de manera de entregar, así, un planeta más limpio y amigable a las futuras generaciones.
El mundo del papel no escapa a esta tendencia y han surgido normas de certificación forestal, tales como la FSC y PEFC, que acreditan que las empresas certificadas, cumplen con las normas vigentes en la materia. Quienes adquieren que cuentan con alguna de dichas certificaciones artículos (revistas, libros, estuches, cuadernos, etc.), tienen la seguridad de que estos productos se han fabricado bajo los estándares definidos por cada uno de los sistemas de certificación, guardándose el debido respeto de las disposiciones vigentes.
En el caso de los papeles, se parte del mismo bosque a través de certificaciones forestales, implementando cadenas de custodia para la fabricación de celulosa, fabricación del papel, canales de distribución y, finalmente, el convertidor, de manera de garantizar al consumidor final, que los diferentes procesos y transformaciones por las que pasó el producto que ahora tiene en sus manos, estaban debidamente certificadas.
Para identificar un producto certificado, se utiliza un sello distintivo que indica el tipo de certificación y generalmente se le acompaña de un número único de licencia, que señala el último eslabón de fabricación o proceso en la cadena de custodia. Además, la factura de un producto certificado también incluye el sello y número de licencia, a objeto de evitar que se comercialicen productos con sello impreso, pero que no cuentan con certificación real de cadena de custodia. Quienes privilegian la compra de productos certificados pasan a ser actores activos en la protección de su entorno.
Pienso que una empresa moderna, con visión de futuro y comprometida con la protección el medio ambiente, no sólo debe preocuparse del bienestar de sus trabajadores, sino también de la sociedad en su conjunto, asegurándole que sus procesos y las materias primas que utiliza son compatibles con este objetivo.
En la industria gráfica nacional, ya existen convertidores que forman parte de la cadena de custodia PEFC y que han podido responder a los requerimientos de clientes finales, que ya han optado porque sus publicaciones se efectúen en papeles que cuenten con dicha certificación, aumentándoles el acceso a los mercados ya existentes y potenciales.
Esta tendencia de exigir a las empresas altos estándares sociales y ambientales, irá creciendo día a día y los clientes finales demandarán a sus proveedores que les garanticen que los productos que adquieren hayan sido fabricados con insumos sustentables y por empresas responsables.
Es cierto que esto recién comienza, pero estamos seguros que en un corto plazo será fuerte su incremento, abarcando no sólo publicaciones, sino además, estuches, cuadernos, libros y otros productos de cartulinas y papeles.
Por esto, como empresa líder en el mercado de la comercialización de papeles y cartulinas, EDIPAC ha obtenido en diciembre pasado la certificación de cadena de custodia CERFORT-PEFC, la que le permite ofrecer a sus clientes papeles bond, couche y cartulinas certificadas bajo esa norma, entregando así un elemento diferenciador, que aumenta la competitividad en un mercado cada vez más exigente e informado.

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