Queremos una Nación sin exclusiones, sin odio de clases. Queremos una Nación en la cual las relaciones entre empleadores y trabajadores sean fraternas, no basta con que sean cristianas en la prédica, tienen que ser cristianas en la práctica.
Para nosotros el pluralismo no es la fractura de la Nación. El pluralismo, para nosotros, es la posibilidad de que se expresen todas las tendencias del pensamiento, para que con el aporte de cada una, vayamos construyendo un mejor nivel de verdad relativa. De verdad relativa, la única que está al alcance de nosotros, los seres humanos.
Queremos una democracia moderna, con Seguridad Democrática, con libertades, con cohesión social, con transparencia, con respeto a todas las instituciones que confluyen a la formación del Estado.
Colombia, en la reflexión de sus dificultades, entiende que el camino es el de la integración, el camino es el de la hermandad, por eso nuestra política de relaciones internacionales seguirá por un camino: la hermandad con todos los pueblos, la eficacia y la prudencia.
Para nosotros, los mercados externos no son una conquista ideológica sino un camino de superación de pobreza, un camino de construcción de una sociedad fraterna.
Por eso, al consolidar el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, también queremos avanzar para que el Tratado que firmamos y está perfeccionado entre la Comunidad Andina y MERCOSUR, una más a los pueblos andinos con todos los pueblos suramericanos.
Se requiere la seguridad y las libertades para la confianza inversionista, para que crezca el empleo, para que afluyan los recursos para la política social. Y se requiere la política social para que se selle la unión fraterna entre todos los colombianos, para que se legitime nuestra seguridad y se legitimen nuestras libertades. |